Guía turística: Ávila








ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES



Hostal Luna  (CANDELEDA)
Alojamiento de Turismo Rural La Tahona de Gredos  (NAVALPERAL DE TORMES)
Hostal del Duque  (MOMBELTRAN)
Hotel Las Cuatro Calles  (SAN MARTIN DEL PIMPOLLAR)
Hostal Mirador de Avila  (AVILA)
Centro de Turismo Rural San Miguel del Valle Amblés  (FRESNO (EL))
Hotel Don Carmelo  (AVILA)
Casa rural Pequeño Galayo  (HOYOS DEL ESPINO)
Casa rural Galayos  (HOYOS DEL ESPINO)
Restaurante Puerta del Alcazar  (AVILA)
Hotel Galayos  (HOYOS DEL ESPINO)
Restaurante Reyes Católicos  (AVILA)
Hostal Lunaposada  (CANDELEDA)
Casa rural Lunacandeleda  (CANDELEDA)
Hostal Fogón de Gredos  (GUISANDO)
Hotel II Castillas  (AVILA)
Hotel Palacio de los Velada  (AVILA)
Casa rural El Torreón II  (HOYOS DEL ESPINO)
Casa rural El Torreón I  (HOYOS DEL ESPINO)
Casa rural Los Moros  (SOLOSANCHO)
Casa rural Tio Pancho  (SOLOSANCHO)
Casa rural Tio Carlillos  (HOYOS DEL ESPINO)
Casa rural La Casa del Rey  (MOMBELTRAN)
Hotel Las Leyendas  (AVILA)
Casa rural de la Saetera  (BERROCALEJO DE ARAGONA)
Alojamiento de Turismo Rural Casa rural Rut  (TIEMBLO (EL))
Hotel Puerta de la Santa  (AVILA)
Casa rural El Arroyo  (BARCO DE AVILA (EL))
Casa rural Las Nieves  (NAVARREDONDA DE GREDOS)
Casa rural El Mirador de Tórtoles  (TORTOLES)
Casa rural El Mirador del Alberche  (NAVALUENGA)
Casa rural Los Abuelos  (SOLOSANCHO)
Hostal Puerta del Alcazar  (AVILA)
Casa rural Duquesa de la Conquista  (VEGA DE SANTA MARIA)
Casa rural El Berrueco  (SOLOSANCHO)
Casa rural La Sayuela I ****  (CANDELEDA)
Casa rural Las Hazanas  (ADANERO)
Casa rural El Corral de las Pilas  (NAVAESCURIAL)
Centro de Turismo Rural Ribera del Corneja  (NAVACEPEDILLA DE CORNEJA)
Casa rural La Sayuela B&B  (CANDELEDA)
Alojamiento de Turismo Rural El Mirador de la Cuesta del Encinar  (MEDIANA DE VOLTOYA)
Casa rural Los Portalones  (SAN JUAN DE GREDOS)
Restaurante La Hora Bruja  (AVILA)
Apartamentos El Mirador de la Reina  (TIEMBLO (EL))
Casa rural Casa Terrero  (VILLAREJO DEL VALLE)

EMPRESAS



Gredos Guides  Turismo activo  (SAN MARTIN DEL PIMPOLLAR)
Escuela de Danza Araceli García  Enseñanza y formación  (AVILA)


Situada cerca de cualquier parte, goza de una privilegiada situación geográfica que se traduce en un mosaico increíble de paisajes naturales, de manifestaciones culturales y artísticas, de lugares donde galopan y se aglutinan la Historia, el Arte, la arquitectura popular, las costumbres, el folklore, las buenas gentes... una síntesis imposible y veraz.

Ávila es la capital de provincia más alta de España, con sus 1126 m. sobre el nivel del mar. Al norte limita con Valladolid, al Este con Segovia y Madrid, al Oeste con Salamanca y al Sur con Cáceres y Toledo. La provincia tiene una extensión de 8048 km. cuadrados. Por Ávila discurre el río Adaja, que nace en el Puerto de Villatoro y desemboca en el Duero. En tierras abulenses nacen El Tormes (en Navarredonda de Gredos, desembocando en el Duero), el Alberche (que nace en la Herguijuela y desemboca en el Tajo) y el Tiétar (que naciendo en el Puerto de la Venta del Cojo, vierte sus aguas en el Tajo). Un puñado de pequeños ríos y gargantas se suman a estos. La provincia de Ávila presenta zonas muy distintas entre sí: la zona norte, que es la zona de la Moraña y forma parte de la Meseta castellana, la zona central, que comienza en los aledaños de la ciudad de Ávila y prolongandose hasta Gredos, es la zona montañosa por excelencia, con sus correspondientes valles, el corazón de todo el sistema Central, el espinazo de Castilla. Y la zona sur, que es la zona del Valle del Tiétar, al abrigo de la cordillera de Gredos. Aquí el clima se suaviza considerablemente, cambia el paisaje, la configuración de los pueblos y el carácter de las gentes. Esta zona, que geográficamente no parece Castilla, es llamada también la Andalucía de Avila.


ÁVILA CAPITAL

En 1985 Ávila es declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es que a primera vista la ciudad de Ávila nos remite a un glorioso pasado histórico, no hay nada más que mirar sus monumentos, sus edificios, su emblemática muralla... indicadores que el tiempo perpetúa y que ofrecen todo su esplendor y belleza al visitante. Pero al margen de todos los datos artísticos e históricos que en posteriores líneas se reseñarán, Ávila invita a pasear por sus calles para descubrir la belleza singular de sus múltiples rincones, para saborear las múltiples, variadas, generosas y exquisitas tapas que en todos los bares se ofrecen, acompañando a refrescos, cañas, o a la amplia galería de vinos de los abundantes templos que hacen honor a Baco, donde se pueden degustar los ricos alimentos de la típica cocina castellana y de la singular cocina abulense, en sus muy apreciados restaurantes, en los que compiten calidad y cantidad, además del buen trato del que los abulenses hacen gala. Por la noche la ciudad , sin perder su calma se vuelve bulliciosa, y son muchas las oportunidades para divertirse en los numerosos locales abiertos para tal fin.

Para los amantes del deporte la ciudad guarda una grata sorpresa: el Complejo Naturávila, en la finca del Fresnillo, a tan solo 3 kilometros de la ciudad, que dispone de un excelente Campo de Golf, y dónde además se pueden practicar deportes como: equitación, tiro con arco, paddle, tenis, deportes naúticos, quads, etc.


VALLE AMBLéS Y SIERRA DE ÁVILA

El Valle Amblés es el valle del río Adaja, y en sus inmediaciones se sitúan la mayoría de los pueblos. En su paso por el valle el Adaja provoca bosques, alamedas y praderas que contrastan con las zonas labradas que lo rodean, y con las faldas de las sierras que lo delimitan –Sierra de Avila, Serrota, Parameras– dónde predominan las rocas, algunas encinas y sobre todo el pino de repoblación. El Valle Amblés rodea las tierras de Ávila capital, un poco más alejados se hallan los pueblos que nacen en la Sierra de Avila (el tramo real de esta sierra abarca desde San Pedro del Arroyo hasta Piedrahita), dónde contemplamos un paísaje en el que, junto con los encinares y los campos de cereales, el granito tiene una fuerte presencia. El cantueso y la peonía florecen en este ecosistema típicamente mediterráneo. El búho real, el cuco, la oropéndola, el lagarto ocelado o el zorro son ejemplos de la fauna. Turismo ecuestre, senderismo, quads, bici de montaña y vuelos (existe un aeroclub en el Fresno) son deportes posibles en el Valle Amblés.

La agricultura y la ganadería son la base de la economía de estos pueblos, aunque en la actualidad han surgido importantes industrias cárnicas en Muñana y en Muñogalindo. Buena prueba del auge de estos sectores es la celebración anual de una Feria Agroalimentaria en Muñana en el mes de Septiembre. Es de destacar que en los pueblos más propios de la sierra abunden las especies cinegéticas de la llamada “caza menor” –perdiz roja, conejo–, existió una importante población de lobos, hoy casi desaparecidos.


LA MORAÑA

Moraña “tierra de moros”. La Comarca de la Moraña está repleta de arte múdejar, inevitable testimonio de la influencia musulmana en este territorio, de la profunda Castilla, de tierra de “pan llevar”. La Comarca de La Moraña es parte de la meseta castellana; llanuras infinitas sembradas de trigo, cebada, remolacha, a veces girasoles. En la Moraña descubrimos una interesante amalgama de pueblos –pequeños, encantadores–, de repentinos paisajes verdes rompiendo con la monotonía de las llanuras del cereal, de impresionantes cielos a la puesta de sol (“Mar de la Moraña”, que cambia de color según la estación del año), de gentes, de costumbres, de delirante gastronomía; un lugar para pasear y descubrir sin prisas.

El paisaje morañego aparece también salpicado de importantes masas forestales de coníferas –pinos–, y alamedas en los ríos y arroyos. La reina de las aves esteparias, la avutarda, habita en estas llanuras inmensas, así como la ganga, la ortega, el sisón o el aguilucho cenizo. En las zonas acuáticas encontramos profusión de aves típicas de este medio natural. En la Moraña pueden realizarse increíbles actividades relacionadas con la Naturaleza, como es la observación de aves acuáticas, y también practicar deportes como senderismo o bicicleta.


EL VALLE DEL TORMES

Quizá sea el Valle del Tormes el más agreste y diverso de todos los parajes abulenses. Lugar ideal para los enamorados de la naturaleza, por supuesto, pero también del deporte, sobre todo para montañeros, escaladores y amantes de la Nieve. Piragüismo, rafting, rutas a caballo y bici de montaña son actividades habituales en esta comarca. Está situado al suroeste de la provincia, entre las sierras de Villafranca y Piedrahita. y las cumbres de Gredos. El Tormes nace en el término municipal de Navarredonda de Gredos (1580 m. sobre el nivel del mar. Afluentes suyos son el Aravalle y el Corneja). El paisaje característico está formado por el roble, el pino silvestre, el castaño, el aliso, el abedul y el piorno serrano. Hay, además, una interesante variedad de flora, en algunos casos autóctona. La cabra montés es el emblema de Gredos. El buitre leonado, la nutria y otras especies de anfibios y reptiles viven adaptadas a este territorio de montaña.

Todos los pueblos de esta comarca son serranos, pintorescos, adorables. Sus casas son de piedra con las ventanas pequeñas, para aislar del calor en verano y proteger del frío en invierno. El origen de estos núcleos de población no está muy claro, aunque parecen ser fundados por ganaderos trashumantes alrededor del S. X. Es momento de hablar aquí de la trashumancia, que sigue siendo muy practicada en las sierras abulenses. Durante los meses de verano, el ganado permanece en pastos comunales o pequeños pastos propios de la sierra, cuando comienzan los fríos y las nieves, los ganaderos se agrupan para bajar el ganado a Extremadura, a través de cañadas reales y cordeles. Esta trashumancia supone todo un rito, sujeto a un Código de Honor, que se ha ido trasmitiendo de generación en generación. Cada día se recorren unos 20 km., con itinerarios fijos, que acaban en descansaderos donde se pasa la noche. Esta misma operación, pero a la inversa (Extremadura-Sierra) se realiza cuando comienzan los días estivales. A la sierra abulense llegan las cabezas de ganado, atravesando el Puerto del Pico por la calzada romana, lo cual supone un bello espectáculo.


VALLE DEL CORNEJA

Recibe esta comarca el nombre del río Corneja, que nace en la vertiente occidental de la Serrota. Si el Corneja baña este valle también lo hace la historia; esta comarca es rica en patrimonio histórico-artístico y también en color y bellos paísajes. La ganadería y las huertas y, últimamente el turismo son la base de la economía.

Encinas, chopos, avellanos, olmos y robles crecen en las praderas del Corneja. Aparece el Valle salpicado de curiosos y bellos molinos (mención especial merece el conocido como “Tío Alberto”) Huertos que regalan sabrosos frutos de invierno –manzanas, peras–. El jabalí, el gato montés y el tejón campean a placer por este valle, y las cigüeñas hacen sus nidos en las centenarias torres de las centenarias iglesias. El ocio tiene un hueco importante en esta comarca especialmente preparada para el Turismo rural y el Turismo activo: parapente, rutas a caballo, bici de montaña y senderismo.


VALLE DEL TIÉTAR

También conocida como “La Andalucía de Ávila”, es la comarca abulense de clima más benigno, se situa en la parte más meridional de la provincia, rozando con Extremadura, protegida del frío por la fuerte cadena montañosa que es Gredos. Su altitud media sobre el nivel del mar es de 400m. El Valle del Tiétar es un enorme vergel, sus suelos son fértiles, hay múltiples cultivos, todo tipo de vegetación, –olivos, madroños, castaños, cerezos, higueras, pinares y hasta naranjos–, su fauna es variopinta abejaruco, rabilargo, cigüeña negra, grulla, reptiles, mamíferos..., su economía diversificada –agricultura, ganadería, explotaciones forestales, industria y sobre todo turismo, gracias a la proximidad de Madrid, y a que su oferta de alojamientos, campings, casas rurales es muy amplia y está muy bien estructurada–, sus gentes son alegres y hospitalarias, sus pueblos pintorescos y luminosos, que poco o nada tienen que ver con el resto de las villas castellanas. Una de las vías de comunicación del Valle del Tiétar es el Puerto del Pico, de bellas y espectaculares vistas, como espectacular es su Calzada Romana.

ARENAS DE SAN PEDRO es la capital de la comarca, y se llama así desde que en 1669 fuera canonizado San Pedro de Alcántara. Goza la villa de un importante pasado histórico, del que encontramos importantes huellas. El conocido como Puente romano es en realidad un puente del S. XVI mandado construir por los Reyes Católicos, probablemente sobre los restos de algún puente romano, en este puente se cobraban los derechos de mercancías y del ganado trashumante.

El castillo del Condestable Dávalos es más conocido como el Castillo de la Triste Condesa, Dña. Juana de Pimentel, viuda de don Álvaro de Luna, que fue ajusticiado por rencillas políticas en Valladolid. La Triste Condesa se recluyó en el castillo arenense, escenario actualmente de eventos culturales veraniegos. El Palacio del infante don Luis de Borbón (hermano de Carlos III) construido sobre planos de Ventura Rodríguez (se inician las obras en 1780, pero sólo se construye la mitad) atrajo a la villa a todo tipo de artistas. De estilo neoclásico, dicho palacio fue después colegio y seminario. El Santuario de San Pedro de Alcántara es probablemente la muestra más valiosa del neoclásico abulense. Se trata de un monasterio franciscano fundado en el S. XVI por San Pedro de Alcántara. Pero el Santuario se construye en gran parte en el S. XVIII. El interior fue decorado por Sabatini, y en el altar, guardados en extraordinaria urna de mármol, los restos del santo.


VALLE DEL ALBERCHE Y TIERRA DE PINARES

Comarca turística por excelencia, muy próxima a Madrid, y llena de belleza y contrastes, constatables desde cualquier punto, tanto por la variable altitud (desde los 1500 m. En la Cañada hasta los 760 m. En Cebreros), como por el clima. El valle del Alberche es estrecho y granítico, discurre entre gargantas y zonas verdes de gran belleza, que colaboran a hacer del Alberche el principal afluente del Tajo. En su zona nororiental se sitúa la comarca denominada Pinares-Bajo Alberche. El paisaje se muestra lleno de variados contrastes: granito, pastizales y matorrales junto con extensiones de pinos y robles.

Antes de reseñar la importancia artística e histórica de sus pueblos, que la tienen, y abundante, hay que señalar el gran atractivo turístico que el clima, las aguas y la generosa Naturaleza ofrecen en esta comarca. Son abundantes las zonas de baño (sobre todo en el curso del río Alberche), con excelentes playas, merenderos... lugares para practicar todo tipo de deportes (natación, surf, piragüismo, vela, golf...), variadas las actividades que la geografía de la comarca permite realizar (senderismo, ciclismo de montaña, rutas ecuestres, quads), importantes los enclaves ecológicos de los que la zona goza (el Valle de Iruelas, declarado Reserva Natural en 1997 y Zona de especial protección para las aves: “ZEPA”, donde se encuentran las mayores poblaciones de Buitre Negro de Europa, también está declarado ZEPA El Hoyo de Pinares, y de gran belleza e importancia ecológica resultan El Pinar de Hoyocasero y el Castañar del Tiemblo), bien organizados y dispuestos los camping y casas de turismo rural, sabrosos y sanos los alimentos y productos autóctonos que se pueden degustar, y muy amables y hospitalarias las gentes. (Navaluenga está galardonada con el premio C de Turismo de Castilla y León en el año 1998). Durante el verano, celebren los pueblos sus fiestas patronales o no, existen atracciones y eventos estivales (actuaciones culturales y musicales, cines de verano, terrazas al aire libre etc.), todo para que la noche sea el perfecto broche final de días plenos. Por todo ello, estos lugares multiplican su población en verano, y son elegidos como segundas residencias por muchísimas personas, lo cual no es de extrañar, pues resulta difícil evitar tanta belleza, encanto y diversión.